RAZONES PARA OPONERSE AL AVE

 

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Una razón de impacto ambiental. Enormes movimientos de tierra y una gran barrera  capaz dividir poblaciones. Cicatrices con capacidad de curarse con  una evaluación de impacto ambiental, que defina las medidas  correctoras  y de restauración,  y un presupuesto del proyecto para invertir en ellas.

Un tren diseñado para  transportes largos -quizás pensando en competir con el avión-, no puede cubrir su velocidad punta con obligadas paradas   entre estaciones de ciudades alejadas menos de 200 Km. No se justifica  la  inversión en este modelo ferroviario en una red radial de comunicación de las principales ciudades del Estado, cuando existe tecnología punta de trenes rápidos capaces de lograr tiempos competitivos sin renunciar a llegar a la mayor parte de la población,  sin renunciar a que el tren siga siendo un transporte público y social, considerado como el más ecológico y alternativa de futuro.

Una razón energética. El consumo eléctrico un AVE   de 300 viajeros circulando a 350 km/h, es el equivalente al consumo medio de una ciudad de 35.000 habitantes, lo que traducido a la generación eléctrica en una central térmica supone la emisión de enormes cantidades de CO2, contraviniendo los compromisos de Kyoto para prevenir el efecto invernadero del Planeta. En plena crisis  del petróleo, no hemos de olvidar que la producción eléctrica en el mundo  desarrollado depende de la quema de combustibles fósiles (petróleo, gas ó carbón) ó en  energía nuclear. Las energías renovables pueden ir sustituyendo paulatinamente a estas, si se pone fin al crecimiento del consumo. No asumir una política de ahorro  supone abocar a una dependencia de la energía nuclear, no limpia, que entraña grandes riesgos y que todavía no ha solucionado el destino de los residuos radioactivos que genera.

Mantener unos niveles de bienestar social no supone asumir  necesidades como la de llegar 30 minutos antes entre  distancias de  350 Km,   ante  el coste ambiental y social que impone el modelo desarrollista  en el que el AVE es buque insignia. No nos compensa  como modelo que no puede exportarse al conjunto de la humanidad, teniendo en cuenta que es un despilfarro de recursos escasos, que en la actualidad no llegan a más de tres partes de la humanidad.

 

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Publicado el 22 de Agosto de 2004 – Tabarca

 

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NATURALEZA EN ARAGON

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 El Ministerio de Medio Ambiente del Estado apuesta por diversos planes de reintroducción de especies amenazadas, como garantía  de su supervivencia y como compromiso  para conservar  los hábitats para que  puedan sobrevivir, buscando formulas de encuentro entre  el hombre y el medio natural; de la misma manera  que apuesta por  una nueva gestión del agua, que tenga en cuenta la singularidad de los corredores biológicos vinculados a los ríos.  En Aragon, el Consejero de Medio Ambiente se conforma con presentar  la declaración de un minireserva de Caza   y varios monumentos naturales en el entorno del río Guadalope, un  espacio con vocación de Parque Natural incluido  dentro de la Red Europea de Espacios Naturales “RED NATURA 2000”,  se alía con la demagogia aportada en la reintroducción del Oso en el Pirineo apostando  por el lema “El Hombre antes que el Oso”, o deja salir de la Comisión del Agua a los sectores más conservacionistas  que representan los sectores sociales volcados  con “La Nueva Cultura del Agua”,   y  por la que pensábamos apostaba  esta Comunidad Autónoma al frenar el Trasvase del Ebro,cuando parece que los políticos aragoneses sólo la consideran cuando se buscan argumentos para oponerse a que el agua se vaya de Aragon.

Señala el veterano ecologistas, Benigno Varillas, en el número de Mayo de la Revista Quercus que: “los conservacionistas que hemos llegado a acostumbrarnos a gestionar lo escaso, a la estrategia defensiva que diseño Valverde en Doñana en 1960, debemos plantearnos que va  hacer este país con el vacío que   generará en 2012 el declive del mundo rural en zonas marginales, por envejecimiento y desaparición de la cultura pastoril y por la reducción de las primas al ganado Un proceso que acabará hasta con los ganaderos absentistas que mantienen en el monte los treinta millones de ovejas, vacas y cabras que frenan el preocupante proceso de matorralización de España y aportan carroñas a la fauna carnívora amenazada”.

En España hay  24 millones de hectáreas de incierto futuro agroganadero y de “vocación forestal”  como dicen los de Montes,  así como  una parte de las que son productivas y generan alimento para la fauna silvestre. Estas superficies debemos reclamarlas  para la biodiversidad, frente a quienes buscan la especulación urbanistica en ellas ó el abandono de su gestión. En ambos casos no hay intención de gestionar y planificar el medio ambiente con fines conservacionistas.

Volviendo a Aragón,  quienes desde la década de los ochenta venimos reivindicando un Departamento de Medio Ambiente comprometido con la naturaleza,  pensábamos más  en el camino emprendido  por la Ministra Narbona, que   por el eslogan publicitario “Natural de Aragón”  aportado en esta legislatura por el Consejero aragonés, Sr. Alfredo Bone, en una apuesta por llenar de turistas nuestros campos,  en vez de recuperar en ellos el  vuelo del Quebrantahuesos,  los campeos del oso ó el aullido del lobo.

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Publicado el 5 de Mayo de 2006 – Teruel

Vecinos contra el plomo

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Me permito comenzar con la definición de Ulrich Beck  de la expresión “Sociedad de Riesgo”, para explicar aquellas sociedades que han de enfrentarse a los desafíos de una posibilidad, oculta al principio y cada vez más visible después, que ellas mismas han creado: la autodestrucción de su ecosistema.

Los riesgos  derivados de diversas tecnologías desarrolladas en las últimas décadas (química, nuclear, genética) crean  incertidumbre y peligros, que conducen a la sociedad industrial a ponerse en cuestión a sí misma.

La instalación en Albalate del Arzobispo (Teruel) de una planta de reciclado de baterías, sin duda hemos de  localizarla en este tipo de riesgos generados por nuestro modelo de desarrollo, que si bien puede cumplir las medidas preventivas establecidas por la legislación ambiental, el alcance exacto de sus efectos son difíciles de determinar.

Su localización en un área alejada de los centros industriales,  no deja de ajustarse a los criterios  generalizados de no hacer participe de los beneficios del desarrollo a territorios y poblaciones  sobre los que se derivan las cargas negativas.

Bajo esta situación,  no es casual de que en la comarca se haya generado un conflicto social, entre partidarios y detractores de esta apuesta industrial,  que debe solucionarse a través del dialogo entre las diferentes partes, para lo que es preciso  total transparencia informativa.

Desde luego difícil lograr acuerdos, en un ayuntamiento dividido donde el alcalde  asume la soberanía popular, bajo la suposición de que los ciudadanos renuncian a ella por  depositar su voto en la urna. Es más coherente  orientar el proceso hacia una forma de democracia madura, donde  la conciencia cívica rechaza ser excluida en la toma de decisiones. La habitantes de Albalate del Arzobispo  consciente de los beneficios económicos que puede generar el proyecto, pero también de los perjuicios,  deben debatir la  forma elegida  de dar sentido a su vida, entre  las que pueden incorporarse criterios de suficiencia, basados en la idea de “suficiente es mejor” frente a la de “más es mejor”.

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Publicado el 9 de Septiembre de  2005 – Albalate del Arzobispo

LEER ENTRE LÍNEAS

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El Presidente de la Diputación Provincial de Teruel lanza ante  la opinión pública los obstáculos que la Comisión Provincial de Patrimonio pone al proyecto de restauración de la Baronia de Escriche. Entiendo que  le molestan le exijan la necesidad de conservar este Patrimonio Cultural, tal y como marca la Ley.

El Alcalde Albarracín denuncia  en los medios de comunicación,  que   Patrimonio bloquea  la construcción de vividas protegidas. Deduzco, que la Ley obliga a estudiar cualquier resto arqueológico que pueda aportar datos a nuestra historia.

El Presidente de la Comarca de Gudar-Javalambre manifiesta que  DPT y Gobierno de Aragón se pondrán de acuerdo para la construcción de accesos por la Cara Sur a Javalambre y ampliación de pistas de esquí, vaticinando que los valores naturales afectados por esos proyectos no serán obstáculo para su protección. Quiero entender que pretende  se superpongan criterios económicos a  aquellos  medioambientales que nos obliga  haber incorporado parte de nuestro territorio a la Red Natura 2000.

Ya hemos vivido esta presión política en otras ocasiones. En Aliaga, forzó la autorización de construcción de la Piscifactoría, pisoteando la protección de los valores naturales y la exigencia de garantías para un proyecto, que entre sus deficiencias destacaba no haber medido en su justo valor su recurso básico, el agua. Hoy siguen sin criarse truchas y percas porque el Guadalope no puede aportar el caudal necesario, las espectativas de puestos de trabajo se han reducido  a mucho más de la mitad del número prometido, aunque si funciona una planta de cogeneración  eléctrica. Para esto, se ha ejecutado un gasoducto por una zona agreste, con alto riesgo de incendio forestal; además este trazado  imposibilita  beneficiarse de la infraestructura a otros proyectos de desarrollo de la comarca, como pudieran ser las granjas  de la Val. Hasta que el gas llegue por las tuberías, el proyecto se  abastece con camiones cisternas de gran tonelaje, incorporando a este territorio y a su población un alto riesgo de seguridad motivado por el movimiento  de este transporte por unas carreteras  en pésimo estado, atravesando núcleos urbanos.

Flipo con estos brotes de populismo politico local. Concluyo con la necesidad de más   democracia participativa,  como garantía de su propia definición.

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Publicado el 6 de Septiembre de 2005, Teruel

 

 

SETENTA AÑOS DESPUES

 

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Estos amaneceres de agosto, recorrer los rastrojos recién segados y pisar las cañas de cebada humedecida con el rocío  recupera olores  que hace años  impregnaban las eras de los arrabales de Teruel cuando se amontonaban haces de cebada, que los zagales convertíamos en castillos de heroicas batallas de la guerra de la que solo conocíamos las hazañas transmitidas por películas y cómic;  el silencio impuesto por el temor marco un vacío histórico  en la generación que nacimos después, cuando el régimen abría puertas al exterior y el país recuperaba  de nuevo la economía.

Pero entre sabinares, bancales y pinares  sigue impresa la crueldad de la guerra civil que comenzó hace setenta años. Restos de metralla, parapetos de piedras, trincheras  excavadas a pico  y pala sobre las lomas de Corbalan y Castelfrio, hoyos abiertos por explosiones de mortero o bombas de la artillería y aviación,   señalan que aquí se enfrentaron dos bandos para  fijar posiciones  desde donde definir la ocupación y posterior pérdida de la ciudad de Teruel por la Respublica, allí donde el río Alfambra corta el valle; y  ello supuso la  muerte de muchos, la vida destrozada de la mayoría. El silencio  roto por el viento, que casi siempre otea en este lugar, que la toponimia  propiamente llama como Castelfrio,  conserva voces, gritos y lamentos de quienes en el ardor de la batalla, en la lucha por sobrevivir arrinconaron sentimientos de humanidad ante  el ritmo que marcan las ráfagas, las marchas marciales, las ordenes de mandos.

Soy de una generación que vivió el adoctrinamiento de los vencedores  y el silencio de tu alrededor  para hablar de esta época. Este año aniversario de la II República -no se quien ha marcado  el toque de ruptura de este silencio-,  ha significado recuperar la historia perdida, entregar la dignidad a todos los que sufrieron estos momentos, poder hablar de la barbaridad de una guerra sin temor a con ello provocar otra.

Estos restos del paisaje mantienen viva la memoria. Como se mantiene entre  los hombres y mujeres que derrotados sufrieron cárcel y tortura, exilio,  para romper mitos y leyendas creados en torno a  ellos, presentándose como personas que se vieron inmersas sin quererlo en un odio que se extendió por todo el país. Y lo más increíble es que  a pesar del tiempo, a pesar del sufrimiento, su voz  transmita humanidad, solidaridad, amor a la vida; que sigan creyendo en los poderes públicos cuando estos representan a los ciudadanos y constituyen la garantía  para fijar el interés público  pensado en valores sociales, siempre dentro  de un estado de derecho. Quien pretendió que la victoria  supondría borrar la historia, se equivocño, la historia esta ahí y nosotros para conocerla.

Publicado el 16 de Agosto 2006 – Castelfrio

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La violencia solo engendra violencia

REFLEXIONES EN DÍAS DE MATACÍA

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En nuestra vida hay días de celebración, los arrastramos de nuestro pasado histórico reciente. En concreto la matacía (la matanza del cerdo) es un acto social. No tengo claro si derivado de la importancia  de  la fuente de alimentación que ha proporcionado a la familia, pues  matar a otros animales con el mismo fin no ha supuesto otra fiesta. En Navidad era tradicional sacrificar a los pollos capones criados durante todo un año, pero ese no era el motivo para reunirse.

Recientemente en una visita al Museo de Historia de los Judíos en Girona, nuestro guía  puntualizaba sobre el hecho de que la matanza del puerco fuera un acto público que debía pregonarse. Lo atribuía  a la represión de la cultura Sefardí en España. Tras su expulsión y la obligada reconversión al catolicismo de aquellos que optaron por quedarse, era obligado, sobre todo para los cristianos nuevos, demostrar a los ojos de la Inquisición que habían adoptado el nuevo credo. En base a ello se hacía obligado pregonar  que allí  se comía cerdo, para lo que se invitaba a la vecindad a la celebración de la matacía y comían juntos  las morcillas, chorizos y longanizas, incluso se obsequiaban los productos como regalo, con lo que la divulgación de ser buenos cristianos  llegaba más allá del barrio.

En el recuerdo de  mi niñez cuando asistí en mi casa al matapuerco, la muerte del animal se realizaba a primera hora de la mañana con la presencia del matarife, los hombres que ayudaban a sujetar al animal y las mujeres que recogían la sangre al degollarlo.  Esta parte del día no era un acto festivo y me atrevo a decir que se reducía al mínimo de las personas necesarias  para ejecutarlo. No había herramientas para minimizar el sufrimiento de los cinco minutos en que el animal agonizaba. Los chillidos del animal estremecían al barrio, lo acompasaban voces dando órdenes de trabajo  a los que ayudaban. La muerte del animal  no se exhibía,  no era motivo de diversión,  ni se convertía en espectáculo: debemos recordarlo cuando divulgamos las tradiciones de la cultura rural.

Mi mirada  hacía el pasado ha sido como huérfano en la ciudad necesitado de  encontrar una identidad en torno a los abuelos campesinos.  Con esa visión quizás he idealizado la necesidad de recuperar  las raíces: desde la forma de vivir, a las tradiciones, la música….retornar a la cultura rural. En ese recuerdo bucólico de   las  bondades de ese tiempo del pasado reciente,   he girado  la vista hacía otro lado cuando he encontrado  sobreexplotación de los recursos que han alterado el paisaje hasta dejarlo en ocasiones  totalmente esquilmado ó me ha sobrecogido encontrarme con una estructura social, jerárquica y caciquil,  muy alejada de las comunidades cazadoras-recolectoras de un lejano tiempo del que apenas queda rastro,   también la gran desigualdad de género en una sociedad muy machista. Volviendo a la matacía, tras el sacrificio del animal casi todo el resto del trabajo recaía  en las manos de la mujer. Comenzando con la desagradable labor de limpiar los intestinos del cerdo, las tripas que debía utilizarse, tras lavarse en el río y aromatizarlas con zumo de limón y romero, para embutir la carne y la sangre en morcillas, chorizos, güeñas, salchichones ó longanizas.

Acabo de leer un  estupendo ensayo : La España Vacia (editado por TURNER este mismo año). Su autor, Sergio del Molino, pertenece a una nueva generación de escritores  capaces de romper tópicos al describir la España rural  y su distancia respecto a los núcleos urbanos donde se ha decidido y se decide  el futuro del país. Su lectura me ha ayudado  a reflexionar, quizás despertar del sueño de esa imagen dulce sobre la vida agropastoril. Nuevas generaciones de jóvenes están emprendiendo  una nueva cultura que, sin renunciar a sus raíces, no pretende  ser copia del pasado. Esa cultura la vemos emerger no sólo en la literatura, la música….. también en la forma de emprender una nueva ocupación en el mundo rural. Confió en ellos. En su capacidad para desarrollar un modelo sostenible en el nuevo milenio donde la  tecnología avanza al mismo ritmo frenético en que el Planeta se colapsa en conflictos derivados de la sobreexplotación de los recursos y el reparto desigual de la riqueza,  en donde la llama  del petróleo, la energía que nos permitió  soñar avanzado el siglo XX con un modelo de bienestar social, se agota.

FRENAR NUESTRO RITMO, PARA SENTIR AL PLANETA

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Si aún tiene duda sobre las intenciones  del El American Enterprise Institute (AEI), fundado por la compañía petrolera ExxonMobil,   al ofrecer a científicos y economistas varios miles de euros para  minar el informe sobre el cambio climático, que la semana pasada desde Paris  difundió  la ONU, le sugiero   la lectura del documento de William kovarik “ETHYL. El conflicto medioambiental de los años 20 sobre la gasolina con plomo y los combustibles alternativos”.

La decisión del uso de gasolina con plomo Ethil  -uso comercial elegido para el aditivo tetraetilplomo (TEP),  que incrementa la antidenotación (octanaje) de la gasolina,  también nombre de  la empresa constituida en 1924 por General Motors y Standard Oil de New Jersey (EXXON) para comercializar el TEP-, desde su origen ha estado sujeta a presiones, a pesar  de conocerse sus riesgos y la existencia de la alternativa, el alcohol etilico, con un solo inconveniente, no se podía patentar. Información que fue silenciada durante décadas, de tal forma que cuando en la década de los setenta del siglo pasado se reabrió el debate sobre  la utilización de gasolina con plomo,  éste  se inicio sin referencias a los años 20 cuando se silenció la muerte en octubre de 1924 de media docena de trabajadores, tras enloquecer debido a un misterioso veneno que se fabricaba en una refinería de EXXON, el TEP añadido a la gasolina. Durante ochenta años,  el coste ambiental y salud publica de su uso han sido externalidades no asumidas por la empresa, los beneficios de comercializar el TEP,  deduzca usted donde han ido.

No estaría mal que leyera también  el artículo de Jared Diamont “Los últimos americanos: colapsos ambientales y el fin de las civilizaciones”,  donde analiza  el declive de la cultura Maya por la destrucción de los recursos medioambientales de los que dependía. Ante el problema, Reyes y Nobles prefirieron asegurar su propio enriquecimiento, pensando en corto plazo, en vezde adoptar medidas para sostener su civilización, pensando en largo plazo.

Podría  observar el paisaje que le rodea e interpretar la herencia  dejada por generaciones pasadas.  En mi caso, en el territorio donde vivo, las extensas y descarnadas montañas del Maestrazgo, sufren la deforestación, probablemente por  una utilización extrema de los recursos, cultivando y llevando ganado a pastar en  áreas donde las condiciones climáticas,  la escasez del suelo, la excesiva pendiente no marcaban esa vocación para esas tierras. Hoy,  cuando la presión humano ha desaparecido por el éxodo rural,  este paisaje no siempre es capaz de reponerse del daño sufrido. Algunos echamos en falta la existencia de bosques viejos,  caídos  por un abuso en el uso de los recursos del territorio; van a ser necesarias demasiadas generaciones humanas comprometidas con el medio ambiente para que las bellotas que hoy se plantan se conviertan en viejos robles.

El compromiso mundial con el medio ambiente debe ser asumido por todos. Algunos debemos replantearnos nuestros logros de bienestar, cuando éste va vinculado a  una dependencia de uso y abuso de recursos, que pone en peligro su renovación,  ponen en peligro la salud del Planeta.  Debemos posicionarnos en el lado de la humanidad,  abandonando el regazo de quienes a cambio de dejarnos picotear el pastel, continúan  su política de enriquecimiento personal, sin mirar en las consecuencias a medio y largo plazo sobre las generaciones venideras.

La sociedad precisa asumir nuevos hábitos si queremos salvar esta civilización y para ello precisa estar informada.  En esta labor,  divulgar textos como los citados, que la Universidad Nacional de Educación a Distancia ha incorporado en una Addenda a la asignatura Medio Ambiente y Sociedad de la carrera de Ciencias Ambientales,   es una ayuda para que definamos Sostenibilidad.

Publicado en Junio de 2007, Teruel

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Si dos personas viven en un apartamento y hay dos cuartos de baño, entonces los dos tienen libertad para usar el cuarto de baño cuantas veces quieran y puedan estar en el cuarto de baño todo el tiempo que deseen y para lo que deseen usarlo y todo el mundo cree en el derecho a cuarto de baño y en la libertad a usarlo cuanto le apetezca, nadie esta en contra e eso, todos creemos que debería estar hasta en la constitución
Pero si hay veintidos personas en el apartamento y solamente dos cuartos de baño, no importa cuanto crea la gente en la libertad y el derecho a cuarto de baño, porque tales cosas no existen. Entonces hay que establecer turno para cada persona para usar el baño, se tiene que establecer normas como que no puedes usarlo para cortarte las uñas solo para necesidades y ducharte, lo que tendras que hacer en poco tiempo…. tienes que golpear la puerta para entrar…..”¿Aún no estás listo?”… y así. De la misma manera la democracia no sobrevive cuando hay superpoblación.
La dignidad humana no puede sobrevivir a ello, la comodidad y la decencia no pueden sobrevivir a ello. A medida que crece la población planetaria el valor de una vida no solamente declina si no que al final desaparece. Ya no importa si alguien muere, cuanta gente hay, menos importa cada individuo.

Metáfora de Isaac Asimov